La etapa más larga.

Bermudas – Azores. Por cuestiones de clima, pasó 22 días en Bermuda, me contó que parece salido de un cuento ese lugar: cada casa recién pintada, todo limpio, todo en su lugar, gente amable, etc. Pero también en esos 22 días pasó arreglando el velero, descansando y esperando a que el clima se dignara a mejorar para empezar la otra etapa.

El clima en el Atlántico Norte en esta época del año, generalmente es propicio para velear rumbo al Este, pero este año los meteorólogos estaban impresionados por los cambios en el clima y en Azores, habían como 50 barcos esperando salir (y por ende como 50 opiniones diferentes). Mi papá estuvo a punto de salir como tres veces, y todos le aconsejaban que no, que lo pensara que habían varias tormentas formándose; en fin, ya a la tercera vez decidió irse y llega a pedir zarpe de salida y el capitán le dice que drásticamente las condiciones cambiaron y que iba a llegar una tormenta con vientos de más de 30 nudos… y así de simple, tampoco pudo salir la TERCERA VEZ, estaba todo frustrado y desesperado. Al final, decidieron salir seis barcos (mi papá el único en solitario), estoy fue el siete de junio a medio día. Saliendo en línea recta casi 2mil millas náuticas; todos calculaban como 24 días de navegación.

Bueno, mi papá no tenía experiencia con navegar integrado en un grupo de veleristas que llevan veleando toda su vida, pero se mantuvo ahí tratando de no perderlos. Lo bueno es que estaban comunicados por radio y se iban platicando de vez en cuando. Pero una noche, empezó una tormenta fuertísima y perdieron comunciación y cada quien fue a parar lejos del otro. Dice que por primera vez se sintió impotente con el viento, las lluvias y las olas; entonces redujo las velas al máximo (el viento lo estaba empujando al Sur y él quería ir al Este), y decidió meterse bajo cubierta, cerrar todo y recostarse. Como por tres horas dejó al velero que sobreviviera solo, y lo hizo bien. Y luego de esa tormenta, se juntaron otra vez los veleristas pero ya el 11 de junio hubo más lluvia y mal tiempo y ya perdió contacto con ellos.

Ahora sí, solitario de verdad. A medio Atlántico y a miles de kilómetros de de cualquier lugar con gente. Ya nunca se volvió a topar con los veleristas. Pero empezó a hacer buen viento y habían veces que los swells eran re grandes (como 30mts) puras montañas perfectas. Me contó que las noches eran demasiado lindas, las estrellas y la vía láctea se podían ver perfectamente. Y pues justo esos ratos eran para pensar, para reflexionar, para empezar a oír voces :P y me dice: eso sí Natha, nunca creo haber delirado! (que le contaron otros veleristas que empezaban a tener conversaciones con amigos imaginarios que los veían reales y así pasaban los días, olo).

Bueno, al octavo día de ir navegando llegó a la mitad del camino y sólo faltaban “como 960 millas náuticas”. Tuvo días buenísimos, dice que varios días delfines lo acompañaban y de suerte no se topó con ballenas porque no quería (cuenta que de noche, ellas duermen flotando en la superficie y es peligroso), ah, y con buques mercantes también se topó varias veces. Así que poco a poco, sus días se reducían a mantener el rumbo lo más exacto posible, dormir por ratos, comer algo, leer si se puede, pensar, pensar, pensar y tratar de no pensar tanto. Y así, el 24 vio tierra! Dice que hasta sintió el olor a tierra húmeda, que no sabe si de verdad lo olió o si se lo imaginó pero estaba feliz.

Esa mañana, entró al puerto de Horta y lo llamaron sus amigos ingleses (de los otros barcos) que habían llegado unas horas antes. Mi papá fue el cuarto velero en llegar de seis. Tardó casi 17 días (todo un récord para él). Me contó que hubo barcos que tardaron hasta 43 días porque se fueron muy al sur y no tuvieron NADA de viento como por dos semanas. Otros, hicieron los 20 días promedio, etc. Así que mi pá está contento de haberlo hecho en dos semanas y días, pero sobretodo de HABER ATRAVESADO EL ATLÁNTICO ÉL SOLITO, de haber cumplido su sueño y de haber vivido de la mejor manera posible esa experiencia que tanto quería vivir.

½ camino!


Bueno, mi papá va RE bien! Me contó que anoche pasó la mitad del recorrido, que ya está acostumbrado y que duerme cuando puede. Tiene todavía bastantes provisiones y lo que lamenta es que no puede leer porque se marea bastante. Desde ayer, está atravesando un sistema de baja presión (low) y que no está tan lindo el asunto, pero que generalmente se supone que duran como dos o tres días.

Contó también que a media noche, empezó a sonar la alarma del radio, y medio dormido salió a ver. No miraba nada, todo estaba lleno de bruma, entonces puso el radar y al rato cabal atrás de él había un MEGA barco carguero que no estaba alterando su ruta. Así que nervioso, lo empezó a llamar por radio y resultó que al capitán le dio curiosidad ver quién era y si necesitaban ayuda. Le dijo a mi papá que no era común ver a esas alturas del Atlántico barcos “paseando” y que es vital prestar colaboración. Mi papá le agradeció y de ahí, él le preguntó a dónde iba; le contestó que a Horta. De ahí, que cuántos iban a bordo; y mi papá le dijo que iba solo. Y el capitán dice: ¡PUTA MADRE! (sí, en español) y mi papá se empezó a reír porque los dos hablándose en inglés y él era español. Así que se acercó un poco más al Shadowfax (como media milla) y pasó bocinando mientras se fue.

Me encanta “leerlo” tan bien, tan relajado y tranquilo haciendo lo que tanto quería. Después de todos los problemitas que le tocaron esta parte –la más larga- me alegra mucho que esté saliéndole bien y relajada. Ya todos estamos RE listos para que llegue a Azores y de ahí se vaya a pasear con Paul, Mabi y Florencia por allí. Qué dichosos! Yo quiero ir tambien! JA! ANIMOS PAPA! Qué alegre ya vas casi llegando! AJÚA!

Siempre que me escribe desde su satelital, al final dice esto:
“This e-mail was delivered via satellite phone using GMN's XGate software.
Please be kind and keep your replies short.”

Camino a Azores!

Hola a todos! Disculpas por la abandonada, pero todo se fue aplazando por temas del clima. En fin, mi papá ya va en camino a azores desde principios de esta semana. Se tuvo que quedar esperando a que pasaran un par de tormentas tropicales por pura seguridad (ya no aguantaba estar en Bermuda “esperando” jaja). Su próxima estación es Azores y son aproximadamente como 25 días de navegación al 100%, es el tramo más largo que va a hacer. Estuvo a punto de salir como dos veces, pero a última hora lo regresaban por clima. Por el momento, va muy bien. Cansada, se imaginan, pero bien. Tuvo días de una tormenta con olas gigantes y luego mucha mucha calma, pero así es el asunto del Mar, no? Entonces pues, ya va en camino para Portugal! Pronto nos irá contando más noticias e historias y por acá los mantengo al tanto, seguro!